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El coraje lo puede todo.

El otro día en el colegio, tuvimos el privilegio de contar con una persona de raza gitana que había nacido en los campos de exterminio nazi. Por lo visto nada más nacer, fueron arrancadas, su hermana gemela y ella, de las manos de su madre para ir con el doctor Muerte. Este se encargaba de la genética e intentó cambiarles el ADN a través de inyecciones dolorosas en la cabeza. Por lo visto, los nazis estaban obsesionados con eso de los ojos azules, pelo rubio, metro ochenta... El caso es que, cuando terminó me eché a llorar. No se si fue por que me pareció trágica la historia, o por que ella había conseguido salir aunque su hermana no, o por que simplemente vi que ella era igual a todo el mundo. Ella era una más, no tenía nada distinto. Lo único distinto era la valentía. Tuvo el valor de remover ese pasado oscuro que tanto le atormenta para contarnos y concienciarnos de el pasado. Una de sus grandes frases fue "Auschwitz está durmiendo y temo que algún día despierte" Rita g...

Puro pensamiento.

Para que pensar en fallar si ni si quiera se ha intentado. Para que llorar por algo que no ha sucedido. Para que tener pesadillas si no se tienen miedos. Para que bajar si aún no se ha subido. Si piensas aciertas, si actúas o pierdes o ganas, pero por lo menos lo has intentado. Si te sientes libre, aprovéchalo, sal, corre, salta... El miedo paraliza, las sombras nublan. No sirven para nada, deshazte de ellas son simples lastres. Súbete a la alfombra mágica de Aladín y no te bajes hasta que llegues a tocar las nubes, hasta sentir que no pesas, que flotas, que nada ni nadie te puede dañar. El daño está hecho, no intentes volver a atrás, las heridas no cierran tan rápido.

Una realidad que mata.

Dejaré de preocuparme por si el de al lado no aparece, por si se lo han llevado y no vuelvo a verle. Hoy me toca ir con el doctor muerte y quizás me deje los ojos de colores diferentes. Ayer vi Como asesinaban a quince mujeres y entre ellas mi hermana. Hoy le rezo un día más a Dios para que no me abandone. Quiero salir más allá de estas murallas, fuera de alambradas y lejos de metrallas. Quiero cambiar las balas por pájaros que cantan. Poder sacar la cabeza por una ventana sin rejas. Será mejor que demos señales de humo porque se han olvidado de personas de otra raza, de personas con otras ideas, de personas que no estuviesen en lista, de personas que te podrían haber cambiado la vida. Este texto lo escribo en nombre de todas esas personas que murieron o vivieron en campos de concentración. Por que darse uno cuenta de lo que esas personas vivieron, es darse cuenta de lo afortunado que somos los que no lo hemos vivido. Ninguna de esas personas se merecían lo que les tocó.

Soñar es gratis.

¿Por qué soñamos?: ¿ Por qué tenemos miedo de la realidad? O¿por qué son las expectativas a las que aspiramos? Yo creo que ambas cosas, miedo del fracaso de no poder alcanzar esos sueños que tanto buscas y persigues, o que tienes miedo de pensar que los sueños pueden ir más hacia delante de lo que puedes alcanzar o que simplemente es miedo a tener grandes sueños. Soñar te da imaginación, te ayuda a evadirte de cosas de la realidad que no te gustan, te aportan sentimientos de dudas, alegrías, tristeza... Dudas al no saber si vas a alcanzar tu sueño, alegría por que encuentras lo que quieres y tristeza por ver que pasa tu vida y no lo has conseguido. La mente te la juega, o te da pistas quien sabe, quizás intenta avisarnos de nuestro futuro, o intenta advertirnos de los caminos que tomar en este largo sendero llamado vida. Pero, ¿ para qué plantearse estas cosas? ¿Para qué comerse el coco?

Otra infancia más.

Querer volver al pasado por que era la mejor etapa. Cuando solo te tenías que preocupar de que las ruedas de la bici estuviesen hinchadas, o de ir a ver la peli de dibujitos que te gustaba, o tan solo preocuparse por reír y disfrutar, sin atender especialmente a las cosas que no te interesaban, o cuando tu mayor responsabilidad era encontrar un ejército de niños para jugar al poliladron. Esos viejos recuerdos en el patio de mi casa o en la piscina de mi urbanización cuando mi madre me vigilaba a pesar de tener socorrista, o que me partían el filete y yo solo lo tenía que masticar. En fin son buenos momentos, pero momentos del pasado y ya no se puede volver pero todavía me queda un presente y un futuro por vivir. Lo intentaré llenar de locuras, de diversión, de momentos de seriedad, de momentos de agobios, de amistades...

Prefiero vivir mi propia realidad.

Ver y no creer. Querer y no sentir. Llorar y sin mojar. Reír y sin sonrisa. Poder y no querer. La carcajada más sincera y más clara, el corazón más limpio y cubierto de una fina capa de amor. Pequeños gestos que marcan grandes diferencias. Pequeños pasos que te llevan a altos cargos. Un empujón es suficiente, un aliento de prosperidad, una sonrisa en vez de un silencio, un te quiero en vez de un hasta luego. Aparentar cosas que no somos para sentirnos personas distintas, cambiar de vida y ser felices, pensar de otra manera, gesticular de otra forma. Aparentar algo que no eres en realidad. A veces nos sentimos como un autor del modernismo, queremos viajar a lugares hermosos, a lugares en los que la fantasía abunda, a lugares con los que sueñas llegar algún día. Querer llegar a ser un Rubén Darío y tener esa facilidad de evadirse a lugares rodeados de lujo. Lugares llenos de armonía, de paz, de amor, de colores, de cuentos.

Lo nuevo asusta.

No saber si es temor o simplemente un silencio que grita. Una boca que balbucea, un chillido, un estallido. Sueños rotos, sueños destrozados, querer conseguir algo y nunca alcanzarlo. Desilusiones de un amor cortés, princesas con tridentes feroces y caballos negros que escupen fuego. Príncipes marrones sin bufones, con tachuelas y rasteros sin causa alguna. Fumadores que te echan el humo en la cara, alcohólicos conduciendo autobuses, pilotos de aviones sin disfraz. Estamos haciendo cambios difíciles, destrozando, manipulando, intentando llegar a algo a lo que nunca aspiramos.